Las mejores recetas de Casa Cuti

Esta página no pretende ser un curso de cocina. Nuestra intención es compartir con todos vosotros nuestros platos favoritos, lo que comemos cada día... Leer más...

Toni, Rosana y Alba...
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domingo, 7 de agosto de 2011

- Milhojas de Patata con Espinacas -

Hoy aprieta con ganas el calor, y la verdad es que no me apetecía nada encender el horno. Sin embargo, dada la sencillez de esta receta, he dejado atrás la pereza y me he puesto manos a la obra. Además, aprovechando el horno he hecho de segundo unas albóndigas al horno con una salsa de tomate que ha completado perfectamente el menú.

Ingredientes para 2 personas:
  • 200 gramos de espinacas frescas
  • 2 patatas grandes
  • 2 dientes de ajo
  • Puñado de piñones (unos 25 gramos)
  • Puñado de uvas pasas (unos 40 gramos), en mi caso pasas sultanas
  • Sal
  • Pimienta Negra Molida
  • Aceite de Oliva virgen Extra

Preparación:

Precalienta el horno a 180 grados, con calor arriba, abajo y aire. Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas no demasiado finas pero tampoco muy gruesas. Sazónalas y repártelas sobre una bandeja de horno previamente untada con un poco de aceite, para que no se peguen. Procura que no queden amontonadas para que se hagan y se tuesten todas por igual. Pincélalas con aceite por encima, no demasiado, y hornéalas durante 25 minutos.
Lava las espinacas y déjalas escurrir bien en un colador. Mientras, pela dos dientes de ajo y ponlos a dorar en una sartén con dos cucharadas de aceite. Cuando empiecen a tomar color añade los piñones y las pasas. Mantén al fuego un par de minutos removiendo con una cuchara de madera y, antes de que los piñones se tuesten, añade las espinacas troceadas, salpimienta y rehoga todo junto un par de minutos más removiendo de vez en cuando. Verás que las espinacas pierden mucho volumen al perder el agua que contiene. Cuando las veas blandas puedes retirar, antes de que pierdan ese color verde tan intenso.
Ya estamos listos para emplatar. Si quieres ayúdate de un aro, aunque no es estrictamente necesario. Dispón una base de patatas dentro de los aros y retira éstos. Reparte encima las espinacas salteadas con los piñones y las pasas y listo para servir. Procura comerlo caliente.
No queda nada mal, ¿verdad?... Y con una ayudante como esta mucho mejor. Me ha ayudado a repartir las patatas en la bandeja de horno, a echarles sal y a darles aceite con el pincel (esto es lo que más le ha gustado). Además, ha echado a la sartén los piñones y las pasas y ha removido las espinacas. ¡Toda una cocinera! Y así posa tan orgullosa de su plato...


Apuntes:
  • Puedes hacerlo con patatas fritas si lo prefieres, aunque te quedará algo más aceitoso si no las escurres bien. Al horno quedan menos aceitosas y muy crujientes.
  • He aprovechado el horno para poner sobre la propia bandeja de las patatas un recipiente refractario con unas albóndigas de ternera y cerdo. Las he pincelado con aceite y las he horneado 15 minutos junto a las patatas, transcurridos los cuales les he dado la vuelta y he añadido la salsa de tomate, dejando cocinar los 10 minutos restantes que le quedaban a las patatas. Un segundo plato perfecto tras degustar estas milhojas.

    domingo, 31 de julio de 2011

    - Escalivada (Asado de Verdura) -

    Como muchos conoceréis, este es un plato de origen catalán (escalivar significa asar al rescoldo) que consta de verduras asadas, normalmente berenjena, cebolla, tomate y pimiento rojo, aunque puedes utilizar si lo deseas también pimiento verde (no utilizar del italiano ya que es demasiado fino y sin carne apenas). Es muy socorrido en cualquier época del año, pero sobre todo en verano por lo bien que combina en cualquier ensalada, tostada, pizza y en todo lo que se te ocurra, o bien para acompañar a carnes o pescados. De hecho en casa suelo hacer en grandes cantidades y lo mantengo congelado en raciones listo para dejar descongelar, aliñar y servir. Os describo la manera de hacerlo. La cantidad de ingredientes os la dejo a vuestro gusto y elección.

    Ingredientes:
    • Pimientos Rojos
    • Berenjenas
    • Cebollas medianas
    • Tomates grandes (yo prefiero tomates pera)
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Ajo (opcional)
    • Sal

    Preparación:

    Lava bien los pimientos, la berenjena y los tomates. Colócalos enteros en una bandeja de horno. Si las berenjenas son muy grandes puedes hacerles unos cortes en la piel o bien partirlas a lo largo por la mitad. Esto hará que queden mucho mejor hechas. Las cebollas debes colocarlas sin pelar. Si ves que éstas son muy grandes puedes golpearlas varias veces sobre la mesa con el fin de ablandarlas un poco. De esta forma no quedarán duras por dentro y se cocinarán mejor. Una vez estén todas las verduras en la bandeja, rocía un poco de aceite de oliva por encima y hornéalas 1 hora a 180º (esto depende de cada horno, pudiendo ser hasta 200º) con calor arriba, abajo y aire. A mitad de horneado (30 minutos) abre para darles la vuelta. Seguramente los tomates estén ya asados al requerir menos tiempo de horno, así que puedes aprovechar para sacarlos. Una vez pasada la hora retira la bandeja del horno deja templar toda la verdura, a ser posible cubierta con papel de aluminio. De esta manera sudará y será mucho más fácil pelarla. Cuando estén templadas pela todas las verduras con las manos, verás que es muy sencillo. Corta en finas tiras o trocitos y mezcla. Aliña con sal, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y opcionalmente pero muy recomendable, con un diente de ajo bien picado. Si lo prefieres, también puedes añadir el jugo de la cocción.

    Apuntes:
    • Como he dicho antes, una vez esté fría la verdura puedes hacer raciones con las mezclas que desees y congelarlas. Cuando vayas a consumirlas sólo tendrás que sacar del congelador y dejar descongelar lentamente en la nevera (yo las saco por la mañana y por la noche están listas).

    jueves, 30 de junio de 2011

    - Ensalada Templada de Gula y Paté -

    Con estos calores que comienzan a apretar con insistencia no apetece demasiado pringarse mucho en la cocina, y tendemos a comer más ligero y cosas más rápidas y frescas. Debo reconocer que yo soy más de cuchara, incluso con estos calores, y un buen plato de lentejas no me lo quita nadie. Esta ensalada está realmente buena y la recomiendo encarecidamente, ideal para cenar como plato único. Podéis jugar con los ingredientes que más os gusten... por ejemplo, a Rosana no le gustan nada las anchoas así que las cambió por unos taquitos de queso curado, nueces y pasas sultanas, casi nada, jeje. Yo me conformé con lo que ya lleva, pero se me ocurre por ejemplo añadirle un poco de zanahoria, manzana, palmito, etc. Lo que sí tenéis que tener en cuenta es que el paté utilizado tenga consistencia para poder cortarlo a taquitos y que no se mezcle demasiado con el resto de ingredientes. Los patés de untar no creo que queden demasiado bien.

    Ingredientes para 2 personas:
    • 150 gramos de lechugas variadas (yo utilicé Escarola rizada, Radicchio o Lechuga morada y Canónigos)
    • 150 gramos de gulas
    • 1 diente de ajo
    • 80 gramos de paté (yo utilicé Paté de Jabugo de Sánchez Romero Carvajal)
    • 8 filetes de anchoa en aceite (una lata)
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal

    Preparación:

    En una sartén añade una cucharada de aceite de oliva y sofríe el diente de ajo cortado en láminas. Cuando empiece a estar dorado añade las gulas y saltea unos minutos con un poco de sal. Apaga el fuego y deja en la sartén mientras preparas el resto de la ensalada para que se mantenga templado.
    Lava bien las lechugas, escúrrelas, trocéalas y  mézclalas en un bol grande o en dos boles individuales si piensas utilizar ingredientes diferentes. Alíñalas con un poco de aceite de oliva y sal, no demasiada que luego vienen las anchoas. Añade los filetes de anchoa escurridos y cortados cada uno en tres trozos. A continuación corta el paté en tacos pequeños e incorpóralo. Si tienes más ingredientes como queso, nueces, pasas, etc. es momento de añadirlos. No es necesario que mezcles todo, pero si lo haces procura hacerlo con cuidado para que no se rompa demasiado el paté. Por último coloca las gulas templadas en el centro, rocía con un chorrito de aceite para darles brillo y sirve enseguida.

    Apuntes:
    • Como he dicho antes, utiliza un paté con bastante consistencia. El paté de Jabugo de Sánchez Romero Carvajal es ideal para ello. Si además lo pones en el frigorífico un rato antes para que esté fresco aguantará mejor el corte. Puedes encontrar este paté fácilmente en los centros Carrefour o Hipercor, aunque cualquier otro que te guste le irá bien seguro. Os dejo una foto del paté por si os animáis a probarlo.
    • Puedes mezclar todos los ingredientes removiendo todo, pero colocados de esa forma quedará más presentable. Luego cada comensal que la mezcle como guste.

    sábado, 11 de junio de 2011

    - Minipizzas de Rúcula, Parmesano y Piñones -

    Hola a todos de nuevo. Está visto que por mucho que lo intente es difícil que se me vea el pelo por aquí. Así que de tarde en tarde asomaré la cabeza para mantener al menos un poco vivo este blog. En esta ocasión vengo con unas minipizzas deliciosas y muy crujientes, ideales para aperitivo. Con estos ingredientes no es conveniente hacerlas muy grandes ya que lo ideal es que sean de bocado. Además, la gracia de estas minipizzas reside en los contrastes frío-caliente, crudo-cocido y tierno-crujiente. Por ello, es imprescindible decorarlas con la rúcula, los piñones y el parmesano justo cuando se sacan del horno, y servirlas inmediatamente. Os dejo con ellas...

    Ingredientes para 24 minipizzas:
    • 300 gr. de masa para pizza
    • Tomate triturado
    • Orégano seco
    • Unas hojas de rúcula fresca
    • Trozo de queso parmesano
    • Puñado de piñones
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Vinagre balsámico de módena
    • Sal
    • Pimienta negra molida
    Ingredientes para la Masa de pizza:
    • 450 gr de harina de fuerza
    • 250 ml de agua
    • 1 cucharada de aceite de oliva
    • 1 cucharadita de sal
    • 2 cucharaditas de azúcar
    • 1 cucharadita de levadura seca de panadero (10 gr)
    Preparación:

    Para preparar la masa de pizza utilicé la panificadora según esta receta pero se puede amasar perfectamente sin ella. Así que mezcla bien todos los ingredientes y trabaja la masa hasta que quede homogénea. Déjala fermentar 1 hora en un lugar cálido y tapada con un paño húmedo (esto ya me lo hace la panificadora solita, jeje). Estira la masa en una superficie enharinada y déjala todo lo fina que quieras. Yo utilicé el rodillo para dejarla bien fina. Corta entonces varias porciones de unos 6 centímetros de diámetro ayudándote de un vaso o un molde circular. En mi caso los corté de 9 centímetros y quedaron un poquitín grandes así que mejor más pequeños. Úntalos con tomate triturado, sal y un poquito de orégano y mételos en el horno precalentado a 200º unos 20 minutos con calor arriba y abajo.
    Mientras se van haciendo las pizzas lava bien las hojas de rúcula y córtalas en trozos grandes. Alíñalas con unas cucharadas de aceite, vinagre de módena, sal y pimienta negra molida y reserva. Las cantidades del aliño depende del gusto de cada uno.
    Corta el queso en virutas finas ayudándote de una mandolina. Si no tienes puedes rallarlo un poco pero no te quedará igual. Puedes intentarlo con un cuchillo afilado intentando que queden lo más finas posibles.
    Tuesta los piñones en una sartén en seco, sin aceite ni nada, sin parar de removerlos para que no se quemen, durante unos 2 minutos.
    Cuando estén tostadas las minipizzas sácalas del horno y sin dejar que se enfríen distribuye sobre ellas la rúcula, los piñones y el parmesano. Procura servirlas enseguida y verás que bocado tan exquisito. Para muestra un botón...


      jueves, 31 de marzo de 2011

      - Salchichas con Puré de Patata y Queso -


      Me encantan las salchichas, de todo tipo y colores. Fuera de las típicas salchichas Frankfurt o Vienesas que encontramos en todos los comercios, existe tal variedad que podría resultar abrumador enumerarlas todas, sin contar las múltiples variantes en cuanto a carnes, especias, cocciones, etc. Por enumerar algunas, ahí va una pequeña lista de las más típicas (fuente Wikipedia): 
      • Bierwurst: Es una brühwurst (salchicha escaldada alemana) cocida y ahumada originaria de Baviera, con sabor a ajo y de color rojo oscuro. Se condimenta con granos de pimienta negra, pimentón y granos de mostaza. Al contrario de lo que sugiere el nombre, la bierwurst no contiene cerveza, sino que se toma como aperitivo acompañada de ésta.
      • Blutwurst: Como su nombre indica, es una "salchicha de sangre", es decir una especie de morcilla que se puede cocinar o comer curada. 
      • Bockwurst: Hecha a partir de carne de cerdo, vaca, pollo o pavo picada muy fina, aderezada con sal, pimentón y pimienta blanca. Es una de las salchichas más gruesas y se suele cocer antes de comer. Habitualmente se sirve con una cerveza del tipo Bockbier, de ahí su nombre.
      • Bratwurst: Esta variedad de salchichas están normalmente hechas de carne de cerdo o ternera picada muy fina y adobada en diferentes especias que cambian según la región, pero son comunes la nuez moscada, la pimienta e incluso el jengibre.  
      • Frankfurter: La salchicha que más renombre internacional ha conseguido, aunque la Frankfuerter alemana no tiene nada que ver con las "salchichas Frankfurt" que podemos comprar en cualquier supermercado español. La receta más apreciada usa magro de cerdo muy bien picado y con tocino, todo ello ahumado para intensificar el sabor. Normalmente se prepara hirviéndola en agua. 
      • Pimmelwurst: salchicha muy picante de Aachen.
      • Wienerwurst: Hecha a base de carne de vacuno y de cerdo sazonado con cilantro y ajo. A pesar de llamarse "salchicha vienesa" no se sabe con seguridad de dónde viene esta receta. 
      • Weißwurst: La Weißwurst o Weisswurst, literalmente ‘salchicha blanca’ en alemán, es una salchicha de origen alemán muy consumida en Baviera (tipo Brühwurst). La salchicha se elabora con carne muy finamente picada de ternera y de cerdo junto con especias. Esta salchicha suele acompañarse con una cerveza y con un poco de mostaza dulce al estilo de Baviera. Esta salchicha blanca está relacionada con la wollwurst y la stockwurst.
      Éstas son sólo algunas de las cientos que existen. Quizás así veáis este plato como algo más que dos salchichas con puré, jeje. En concreto he utilizado salchichas Frankfurt y Bratwurst, esta última mi preferida. Os animo a probar varias de ellas y comprobaréis la diversidad entre cada tipo.

      Ingredientes para 2 personas:
      • 2 salchichas Frankfurt grandes (unos 100 gramos por salchicha)
      • 2 salchichas Bratwurst grandes (unos 100 gramos por salchicha)
      • 2 patatas medianas
      • 1 zanahoria
      • 1 loncha de queso havarti extra cremoso
      • Agua
      • Sal
      • Pimienta negra molida
      • Aceite Virgen Extra

      Preparación:

      Pela las patatas y la zanahoria y ponlas en agua y sal a cocer unos 20 minutos. Si utilizas la olla rápida serán unos 7 minutos desde que comience a salir el vapor poniendo la olla en posición 2. Aparta y deja que salga todo el vapor de la olla antes de poder abrirla. Echa en el vaso de la batidora las patatas, zanahoria, el queso, un chorro de aceite de oliva, un poco de sal y 4 cucharadas soperas del agua de cocer las patatas. Tritura y sirve con un poco de pimienta negra molida por encima.
      Mientras tanto pon las salchichas en una sartén o parrilla con un poquito de aceite y ve asando por todos los lados. Si las prefieres muy hechas haz unos cortes transversales a lo largo de toda la salchicha para que se haga mejor por dentro.
      Sirve junto al puré de patatas.